lunes, 19 de julio de 2010

Digital Signage en escaparates, ¿proyectores o monitores transflectivos?

Esta es una pregunta que cada vez se repite más. Los escaparates están teniendo una buena acogida para realizar instalaciones de Digital Signage, un ejemplo de ello son las ultimas 150 pantallas instaladas en las oficinas de Catalana Occidente.

Las principales tecnologías que podemos aplicar en escaparates son:
Proyectores con láminas de retroproyección (Adwindow o Vikuiti™) o monitores transflectivos

Los proyectores ganan en precio, sobre todo cuando vamos aumentando las pulgadas. En la siguiente lista podemos ver una pequeña comparativa.


Los precios son valores aproximados de lo que pagaría un cliente final, es decir, el propio establecimiento, y no contemplan IVA ni instalación.

Lámina de 40” + proyector de 2600 lumens (ultra corta distancia) + soporte + PC = 1.875€
Lámina de 50” + proyector de 4200 lumens + soporte + PC = 2.750€
Lámina de 80” + proyector de 6200 lumens (Certificado 24/7) + soporte + PC = 5.500€
Monitor transflectivo de 40” 700 nits + soporte a suelo + PC = 4.375€
Monitor transflectivo de 46” 1.500 nits + soporte a suelo + PC = 5.750€

En los escaparates, uno de los principales problemas son los reflejos. Si instalamos un monitor tras el cristal del escaparate, una parte muy importante de la luminosidad se perderá por el reflejo que crea el propio cristal. En cambio, si utilizamos láminas de retroproyección podemos instalarlas en el exterior del escaparate, estas láminas tienen tratamientos antirreflejos y antigrafiti.

En un escaparate el tamaño es importante y las láminas de retroproyección llegan a tamaños que los monitores transflectivos no pueden ni plantearse.

El diseño es otro punto fuerte de las láminas. En el escaparate solo tenemos que pegar la lámina, y no vemos ningún otro elemento, en cambio con las pantallas, veremos los marcos, el soporte, vamos la estética no tiene nada que ver. En la siguiente imagen podemos ver una forma creativa de utilizar estas láminas, es una instalación de Vikuiti.


Pero si todo es tan bonito, ¿por qué no se instalan más láminas de retroproyección? Bueno, está claro que hay algunos inconvenientes. El primero es la instalación, es más fácil poner un monitor + soporte + PC, que no una instalación en el techo sumado a la destreza de pegar un vinilo de gran tamaño.

Otro inconveniente de las láminas con proyectores es el mantenimiento. En un monitor podemos hablar de 50.000 horas de funcionamiento, frente a las 4.000 horas de un proyector. A las 4.000 horas tendremos que cambiar la lámpara, que puede tener un precio de entre 400€ y 600€.

Aun con estos inconvenientes, prefiero los proyectores por todas sus ventajas.