domingo, 27 de junio de 2010

Fases de un proyecto de Digital Signage III: Piloto

Y llegamos al piloto. En esta fase pasamos del papel a la realidad, es la fase donde con una correcta y eficaz ejecución pueden cumplirse los objetivos planteados después de un análisis y desarrollo del mismo.

No olvidemos que un piloto es una prueba, una prueba en la que nos podemos equivocar, ya que al pasar del papel a la realidad pueden cambiar los puntos de vista. Pero también es cierto, que si hemos hecho un buen análisis y desarrollo, la corrección será limitada.

Para la implantación del piloto, tendremos en cuenta: la estrategia de la plataforma, las tecnologías implicadas, la decoración digital del entorno, los contenidos y el concepto de comunicación.

Los datos aportados en un piloto serán válidos dependiendo de la estrategia de la plataforma. Si la plataforma espera un ROI por publicidad, ¿cómo analizaremos su eficacia con 10 pantallas en una sola tienda? ¿Qué anunciante quiere aparecer en solo 10 pantallas de una tienda?
En cambio, en ese mismo piloto, podremos analizar las zonas calientes de la tienda, hacer promociones puntuales, valorar el incremento de ventas o ticket medio obtenidos en esa tienda frente a otras tiendas de la misma cadena.

El análisis de resultados es clave para definir los contenidos, el interés de la audiencia, el funcionamiento de la plataforma (hardware/software), la visión de los empleados, la eficacia publicitaria, imagen de marca, incremento de ventas…

El presupuesto tiene que ser contenido, pero suficiente como para cumplir todos los objetivos del canal. Volviendo al Shopping, mejor hacer un piloto en dos tiendas que en una, pero a la vez, mejor un piloto en dos tiendas que en diez. Tiene que ser una prueba operativa y funcional.

Un piloto sin tener una visión global del canal y sus objetivos, será una pérdida de tiempo y recursos.

Antes de llevar a cabo la ejecución del piloto, tendrás que:
  1. Seleccionar los puntos de venta.
  2. Pedir permisos si hay que ejecutar algún tipo de obra.
  3. Negociar tanto el hardware como el software con los proveedores, así como los servicios de electricidad o albañilería, si fueran necesarios.
  4. Coordinar el montaje, definiendo responsables en cada una de las empresas implicadas.
  5. Definir un calendario para montar el piloto.
  6. Producir parrillas de emisión y contenidos.
  7. Tener una propuesta clara de acuerdos de mantenimiento.


Una vez acabado el piloto, se valorará:
  1. La calidad de los acabados en la instalación.
  2. El cambio de estética en el punto de venta.
  3. El cumplimiento del calendario.
  4. La diferencia entre el coste real y el presupuestado.


Se obtendrán datos para comprobar la viabilidad del proyecto global. ¿Se han obtenido los objetivos esperados?
Y por supuesto, nos servirá para rectificar los errores que podamos cometer.